Artículo publicado inicialmente en la edición #149 de La Revista de Motos
Texto: Daniel Velandia @danielvelandia_pm
Fotos: Juan Carlos Tamayo @s_a_y_a_y_o
Fotos: Juan Carlos Tamayo @s_a_y_a_y_o
“Confiésome,
¡Oh padre!, porque he tenido pensamientos libidinosos, altamente
pecaminosos, fantasías de lujuria desbordada, de anhelos por satisfacer mis más
bajos instintos, y ¡el Señor me perdone, padrecito! Todos esos
pensamientos y fantasías han tenido como objeto de deseo a una que no me
pertenece. De hecho, si he de ser del todo honesto con usted, no solo he sido
infiel de pensamiento, ya lo fui de palabra y obra también. Habré obrado mal, ¿pero
la verdad? Por esa negra lo vuelvo a hacer cuántas veces pueda.”
