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lunes, agosto 24, 2015

Man TT a bordo de la Ninja H2R

Vibra con la vuelta (de exhibición) a bordo de la Kawasaki Ninja H2R mientras escuchas las impresiones del loco (James Hillier) que completó la faena.

miércoles, octubre 01, 2014

Kawasaki Ninja H2R - ¿Puras prestaciones o puro capricho?

Por estos días de Intermot, de relucientes lanzamientos y novedades a diestra y siniestra, existe una moto que difícilmente pasa desapercibida en las páginas de las revistas o en los "Home" de los portales especializados.


Y es que con esa deslumbrante cifra de 300hp nadie, amante o no de las prestaciones puras y la velocidad, puede permanecer indiferente a la H2R, una moto que bien podría considerarse más un puro ejercicio del capricho de una empresa en aras de ostentar su capacidad de desarrollo, que una máquina extrema concebida para ganar en las pistas o para ser usada por muy, muy pocos parroquianos y en circunstancias muy, muy particulares.

La H2R no sirve para rodar en la calle (de hecho no se puede matricular en ninguna parte) y difícilmente habrá quien le pueda sacar las tripas en un circuito que no sea un óvalo de velocidad o con una recta tal vez como la de Mugello, eso si es que alguien tiene las habilidades para exprimir a semejante misil tierra/tierra. La ecuación es sencilla: Si Rossi, Marquéz y compañía, que son lo mejor de lo mejor a la hora de llevar a fondo una moto, necesitan de un despliegue inverosímil de ayudas electrónicas para poder sacar provecho de los 250 caballos de fuerza que tienen aproximadamente sus monturas, ¿qué cabe esperar del parroquiano, eventual usuario de la H2R que seguramente hará uso de ello más por el tamaño de su billetera que por razón de su talento?

Si Kawasaki Heavy Industries quería demostrar su poderío creando una moto que nació del trabajo fusionado entre diversos departamentos de desarrollo de las empresas que lo componen, logró su cometido, si quería probar lo que se puede hacer hoy en día de términos de tecnología y aerodinámica, también acertó, porque más allá de estos conceptos, la H2R difícilmente servirá para algo que no sea batir records de velocidad en las planicies de Boneville.