No suelo empezar una nota de esta manera, de hecho creo que esta es la primera vez que lo hago, pero permíteme expresar el agrado que siento ahora que empiezo a escribir sobre la BOTT XR1R, y es que como pocas otras veces, este es uno de esos proyectos "artesanales" en el que me encantaría verme alguna vez involucrado (contando con que tuviera unos buenos pesos para invertir en ello) y que los españoles de Bottpower han sabido llevar a cabo con su proyecto empezado literalmente en el escritorio. Esta es una de esas historia para verdaderos amantes de los fierros.